Nuestros mayores
en las mejores manos

Residencia - Cuevas de San Marcos - Málaga

Los usuarios celebran un cumpleaños con una tarta de queso casera.

El equipo de la residencia ha incorporado en su programa de actividades el “Taller de cocina”, para fomentar la unión entre los residentes y aumentar la participación social, ampliando así su repertorio de talleres y actividades a disposición de los residentes

Los usuarios del centro residencial han elaborado una tarta de queso con motivo de la celebración del cumpleaños de uno de ellos. Y desde el inicio, se mostraron muy interesados y se mantuvieron muy participativos durante todo el proceso. Para facilitar el desarrollo de la actividad, se estructuró en diferentes fases, adaptadas a las necesidades de los participantes. Nuestra terapeuta ocupacional fue la encargada de dirigir el taller y de dar las indicaciones necesarias para que la actividad la realizaran los usuarios de la forma más autónoma posible.

El entorno es un aspecto muy importante a la hora de desarrollar cualquier tarea; por este motivo, la actividad se llevó a cabo en la sala de Terapia Ocupacional, y no en la cocina, puesto que es más espaciosa y está dotada de mobiliario adaptado a todos los usuarios del centro. Se colocaron todos los participantes alrededor de una mesa y se les explicó la actividad. Para facilitar la comprensión, se repartió la receta y uno de ellos se presentó voluntario para ir leyendo cada uno de los pasos.

En primer lugar se prepararon todos los ingredientes, colocando sobre la mesa las cantidades necesarias. Una vez hecho esto, se siguieron las indicaciones para la elaboración que se marcaban en la hoja de la receta. Para garantizar la participación de todos los usuarios se asignó una tarea a cada uno de ellos. Esta actividad tenía un resultado evidente: nuestra propia tarta de queso. 

Al verla terminada, se sintieron orgullosos del trabajo realizado y ansiosos por probarla. Entre todos habían elaborado una tarta que podrían comerse a la hora de la merienda y compartir con el resto de compañeros del centro. La posibilidad de elaborar con nuestras propias manos y empleando la creatividad, un plato para otras personas, aumenta la autoestima y la satisfacción personal.  Además, es una actividad relajante y que permite trabajar en equipo.

Con la realización de este taller, se persiguen unos objetivos específicos que son promover la actividad de cocina para despertar nuevos intereses ocupacionales, establecer nuevos roles para fomentar la autonomía personal, evitar el deterioro cognitivo y físico, estimulando capacidades para mantener su independencia en las actividades de la vida diaria. A su vez, el trabajo con dinámicas de grupo favorece las capacidades de interacción y las relaciones sociales.